Ser mujer hoy…

El papel de la mujer en nuestra época

 Objetivos:

  • Identificar la reciente trasformación social, política y económica que ha favorecido el movimiento de las mujeres hacia un empoderamiento personal, y su salida de la vida privada a la vida pública.
  • Examinar las consecuencias de los modelos de femineidad impuestos por una sociedad patriarcal, que supone un modelo de mujer sumisa, por y para los demás, que limita el desarrollo personal, profesional, y social.
  • Reconocer los desafíos personales a atravesar para conquistar un estilo de ser mujer elegido conscientemente.
  • Desarrollar herramientas prácticas para superar lastres históricos, creencias limitantes y malestares emocionales que limitan el desarrollo personal y la influencia en la sociedad.

Vivimos en una sociedad en permanente transformación. Si bien el cambio ha sido la constante evolutiva del ser humano, la velocidad del mismo se dejó sentir de manera arrolladora al cierre del siglo XX y al inicio de este nuevo siglo: la transformación del siglo XX es equivalente a todos los millones de años previos de la evolución en la historia de la humanidad; ni que decir de la primera década del siglo XXI.

La autonomía económica de la mujer así como su influencia en la sociedad la hace pionera de un nuevo reto: reivindicar la necesidad de seguridad, su deseo de experimentar los sentimientos, pero también la capacidad de seguir enriqueciéndose y emocionándose con los hombres en un espacio de intercambio justo y de igualdad. Las mujeres del siglo XXI están invitando a los hombres a involucrarse en una vida más flexible y diversa, menos encerrada en normas tradicionales que limitan la relación de pareja, de familia, y los encuentros sociales y profesionales. Mientras que antes eran ellos quienes llevaban la batuta en toda relación –ya sea personal, familiar o laboral- hoy las mujeres están rompiendo los esquemas de desigualdad para transformar las relaciones de sumisión en intercambios más igualitarios y colaboradores.

En esta situación de desencuentro entre un modelo masculino que las mujeres ya no aceptan y un modelo femenino que los hombres comprenden aún parcialmente, se mueve un mundo de gente desorientada, con buenas intenciones pero con malos resultados, intentando crear por ensayo y error una plataforma diferente para la vida privada y pública del futuro inmediato.

Aunque somos seres únicos, con experiencias únicas, existen ideas generales que pueden facilitarnos la creación de relaciones más funcionales, colaborativas, afectuosas y satisfactorias entre hombres y mujeres, en todos los ámbitos de la vida. Buscando un empoderamiento reflexivo y compasivo por parte de las mujeres, y una sensibilización y reconstrucción de la identidad en los hombres.

 

terediaz